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HASTA LO MÁS ALTO

Conocemos todos el monte Everest, la montaña más alta del mundo (8848m). El profesor de deporte Paco Briongos se ha atrevido a escalarla. Queríamos saber más sobre esta experiencia única.

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EuroTimes: Eres profesor de deporte, pero ¿siempre te ha gustado escalar?

Paco: Sí, siempre. Nací y viví en un medio montañoso, solo con mi familia, así que crecí subiéndome a los árboles, escalando rocas… Siempre ha estado en mi ADN.

EuroTimes: Que es lo que te fascina: ¿el miedo, el peligro?

Paco: No. Me fascina viajar. Siempre he utilizado la montaña y los proyectos de montaña para poder conocer el mundo, otras culturas, otra gente y luego la naturaleza me encanta y ponerme retos e intentar superarlos, eso también.

Eurotimes: ¿Qué montañas habías escalado antes?

Paco: ¡Muchísimas!

Eurotimes: ¿Pero solo en Europa?

Paco: No; en todo el mundo. He estado escalando en todas las cordilleras importantes del mundo: desde Oceanía, nueva Zelanda, Australia, Sudamérica, Norteamérica, en el Cáucaso, etc. Así que, antes de ir al monte Everest pues fui haciendo primero montañas de 5000 o 6000, 7000, otros 8000 y luego ya…

Eurotimes: ¿Cómo te preparaste para el monte Everest?

Paco: ¡Yo me preparo siempre para todo! , así que fue un proceso natural. Siempre me he entrenado con muchos deportes, pero cuando empecé a hacer montañas grandes de 7000 metros, 8000 metros empecé a investigar e hice una tesis doctoral sobre cómo trabajar en altura. Lo aplicaba todo sobre mí y hacía entrenamientos muy duros, en piscina y cosas así, para luego aclimatarme fácilmente a la altura.

Eurotimes: ¿Escalabas con amigos o solo?

Paco: No, casi siempre he ido con el mismo compañero a las montañas grandes de cortada… y luego siempre hemos compartido retos con otras personas; a veces conocidos, a veces que no conocíamos de nada de cualquier país.

Eurotimes: ¿Cómo lo organizabas? ¿Desde España o desde ahí?

Paco: Yo para ir al Everest estuve 2 años organizando la expedición: para conseguir el dinero, los permisos, toda la infraestructura del campo base, con agencias locales con las que había ido otras veces a escalar. De hecho, ya conocía a gente. Fui consiguiendo cosas por aquí y por allá, una tonelada de material, comida, bidones para luego utilizarlos en el campo base… Porque estuvimos 3 meses.

Eurotimes: ¿Ibais con guías?

Paco: Yo nunca he ido con guías. Nosotros contratamos varios sherpas para que nos ayudaran a portear las cosas, pero solamente para trabajar en la parte baja de la montaña, para ahorrarnos trabajo porque hay que cargar mucho material de arriba a abajo constantemente. Para todo el grupo, que éramos 6, contratamos 3 sherpas que nos ayudaban en el trabajo, sobre todo a portear.

Eurotimes: ¿Tener confianza en el grupo es muy importante?

Paco: Para mí es fundamental. Siempre en la montaña es una de las premisas fundamentales; aunque parece que es un deporte individual, el grupo es fundamental. Sobre todo, tu compañero de cordada es clave. Confianza absoluta, porque muchas veces te juegas la vida, dependes de él. Entonces si no confías en él, si no te conoces bien, es un problema. Y luego hay situaciones límite en las que siempre saltan chispas con más facilidad. Cuando hay mucha tensión, cualquier pequeño detalle hace que surja un enfrentamiento o un conflicto y si no te conoces bien, no tienes mucho en común, pues mucha gente acaba discutiendo. Y en sitios así, donde estás muy expuesto, todo este tipo de cosas te limita las posibilidades de conseguir el éxito y luego además puede generar un peligro añadido.

Eurotimes: ¿Cuándo hiciste esta expedición?

Paco: La hice en 2004

Eurotimes: ¿En verano o en invierno?

Paco: En primavera. Primavera y otoño son las épocas mejores para ir al Himalaya. En invierno las condiciones son muy duras. La climatología es muy buena, es mejor, pero hace muchísimo frío y en verano es el Monzón entonces llueve mucho y las situaciones son muy cambiantes. Así que otoño y primavera son los mejores.

Eurotimes: ¿Hubo momentos peligrosos?

Paco: No, en esta expedición yo no sentí nunca peligro real. Evidentemente siempre hay riesgo, no sabes cuándo puede haber una avalancha o se puede abrir una grieta debajo de tus pies, eso ya es imprevisible. Con eso ya cuentas. Pero no surgió nada que realmente a mí en concreto me hiciese tener la sensación de más riesgo de lo normal. Sí que es cierto que el día que atacábamos la cumbre, durante toda esa noche hubo tormenta. Veíamos relámpagos, pero no sabíamos a qué distancia estaba. En esas montañas estás tan arriba que tienes un panorama tan grande que nunca sabes si está muy cerca o está muy lejos. Entonces eso, que sí nos hizo dudar de si seguir o parar. Y luego cuando llegué a la cumbre, que fue al poco de amanecer, se veía que la tormenta venía hacia nosotros así que había que bajar y salir lo antes posible. Pero no había riesgo real.

Eurotimes: ¿Hubo momentos en que querías rendirte?

Paco: Bueno eso en grandes alturas, sobre todo a partir de 8000 metros, a cada paso que das el cerebro te está diciendo: date la vuelta, para, es una lucha constante. Además, tienes poco oxígeno, así que estás como atontado. No razonas muy bien. Entonces sí, es una lucha constante. Y estás muy cansado, todo te cuesta mucho así que, si no eres muy duro psicológicamente, te das la vuelta. Sí; es una batalla, pero bueno. Después de muchas experiencias, también se aprende a trabajar eso y a superarlo.

Eurotimes: ¿Cuándo se nota que hay menos oxígeno?

Paco: Es una cosa que depende mucho de las personas. A partir de 3000 metros hay un déficit de oxígeno considerable. A partir de 8000 metros la proporción de oxígeno se reduce al 21% solo de lo que hay al nivel del mar. Eso sí que exige un entrenamiento. De hecho, hay estudios científicos que dicen que si te dejan en la cumbre del Everest en menos de 30 segundos te mueres. Porque el cuerpo no lo puede soportar. No es capaz de seguir, se colapsa. Exige mucho tiempo y un proceso de aclimatación muy grande. Es la razón por que se tarda tanto tiempo:  vas bajando, subiendo, bajando, subiendo para ir generando adaptaciones en el cuerpo. Para tener muchos más glóbulos rojos, para ser capaz de captar el O2.

Eurotimes: Cuando llegaste arriba, ¿cómo te sentiste? ¿Estabas contento, cansado?

Paco: Pues, estaba bastante contento, bastante consciente de la situación. Además, estuve mucho tiempo. Llegué muy pronto con lo cual tenía más tiempo, aunque se me pasó muy rápido. Pero luego grabé mucho en la cumbre y viendo los tiempos de grabación sé estuve cerca de 40-45m en la cumbre. Que es muchísimo para una cumbre de este tipo, pero como estaba tan bien pues aproveché, disfruté, vi mucho y luego ya cuando vi que había que salir corriendo, me fui. Pero bueno. Del grupo llegué el primero y veía que todos los demás estaban detrás lo cual te da una sensación de seguridad. Sabes que siempre, bajando, te los va a encontrar, al menos te da la sensación de que tú vas mejor que los otros con lo cual tienes más margen.

Eurotimes: ¿La bajada es más fácil?

Paco: La bajada siempre es más difícil. Porque aparte de que llevas muchísimas horas, estás muy cansado y luego es donde normalmente se cometen errores. Te relajas, supuestamente has conseguido el objetivo y la mayoría de los accidentes son bajando. Entonces, aunque a lo mejor técnicamente pueda ser más fácil, de cara al peligro real la bajada es siempre mucho más complicada.

Estas montañas se hacen por etapas: vas montando el campamento 1, bajas, descansas luego subes al campamento 1, bajas, descansas…vas a montar el campamento 2, bajas al campamento 1, después descansas…Son montañas muy grandes entonces se tarda mucho. Desde el último campamento se ataca la cumbre y normalmente eso viene a durar, depende de tu condición física, pero mínimo entre 18 y 36 horas. Entonces son muchas horas subiendo y cuando llegas estás muy cansado porque la falta de oxígeno te hace cansarte más y todavía te queda la mitad del trayecto que es bajar. Sí; te relajas y normalmente es cuando pasan los accidentes. La persona está relajada, piensa que lo ha conseguido, pero le quedan muchas horas de bajar.

Eurotimes: Se dice que actualmente hay mucha más gente en el Himalaya. La subida es más comercial. ¿Lo has notado?

Paco: Sí, es cierto. Hay más gente. Yo no diría al escalar la montaña que hay muchos turistas. Va gente a lo mejor no con mucha experiencia. Porque hay agencias comerciales que se dedican a venderlo. Pero aun así todos tienen que subir por sus propios medios, por lo que si no estás en muy buena condición física, si no tienes experiencias suficientes, el riesgo es muy grande. Sí, es cierto, hay más gente, porque todo es más accesible a todo el mundo. Pero en los medios se critica mucho el hecho de que vaya mucha gente. Yo siempre digo que la montaña tiene que estar al alcance de todo el mundo, que realmente sepa dónde va, se prepare adecuadamente y esté dispuesto a asumir los riesgos que conlleva. Entonces, aunque es cierto que hay más gente, yo no les llamaría turistas, pero sí diría que cada año más gente quiere ir al techo del mundo, porque al final es un icono, ¿no?

Eurotimes: ¿Tienes nuevos proyectos en el futuro?

Paco: ¡Yo siempre tengo muchos proyectos! Pero de montañas grandes no. Porque aparte de que soy padre y ese tipo de responsabilidades, de alguna manera te limitan. Sí que es cierto que cuantas más ataduras tienes, pues más difícil es y cuando hay situaciones de riesgo antes das marcha atrás, tienes más cosas que perder. Pero en mi caso en concreto fundamentalmente es porque físicamente tengo muchas lesiones, estoy muy cascado. Exige mucho, y ya no tengo el tiempo ni el físico como para entrenar muy duro todos los días y organizarlo. Te quita tiempo de la familia y del trabajo.

Agradezco a Paco por su disponibilidad y esta simpática entrevista.

De Salome Klopfer

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